¿Cómo acercarme a Dios en medio de esta Pandemia?


Durante este tiempo de pandemia, ha sido difícil acercarnos a la Iglesia para participar de las misas, horas santas y otras acciones litúrgicas, sin embargo, no podemos olvida que siempre podemos entrar en relación con Dios de distintas formas, una de ellas es la oración.


La oración, como seguramente lo aprendiste desde pequeño, consiste en situarnos en una relación viva de diálogo con Dios. Su raíz etimológica es os-osiris que significa besar, lo que nos remite de un modo inmediato a una relación amorosa. La oración es una relación actual con Dios, por medio de ella se expresa el amor, en un doble sentido, amar a Dios y amor de Dios.


Lo esencial de la oración, es que realmente se exprese lo que ocurre en el corazón. Por un lado lo que hay en tú corazón, toda tu realidad personal: lo que vives, sientes, lo que te pasa en tu vida cotidiana. Y por otro lado, todo lo que hay en el corazón de Dios, lo que nos ha sido revelado por su palabra, el modo de ser y actuar de Dios.


La oración cristiana consiste en comprender las palabras de Cristo y con su gracia, hacerlas vida como nos narra el evangelio de Lucas capítulo seis del versículo cuarenta y seis en adelante: “Por qué me llaman Señor, si no hacen lo que yo les digo”. Es una vinculación íntima con Cristo que se funda en la escucha de su palabra y transforma la existencia.

De esta forma, lo realmente importante, no es lo que ocurre al interno de los momento de oración, sino cómo la vida del orante se va iluminada, afectada y transformada, con nuevos criterios que proceden precisamente de la unión con Dios. A esto se le llama espiritualidad cristiana, la cual consiste en vivir de acuerdo con principios y valores del evangelio, y los que muestran los ejemplos de Cristo.


Para orar, como en otras experiencias de la vida, es bueno tener un método que propicie ese encuentro desde el corazón. El método viene constituido por los pasos que se dan para garantizar que esta relación sea real y profunda. El método de la oración cristiana consiste en algún procedimiento para llevar la palabra de Dios al corazón y desde esta experiencia más o menos profunda, transformar las actitudes propias. En fin, la palabra en tu corazón.


Te propongo el siguiente método para orar:


a) Preparación remota: Se atento a tu propia vida, tu manera de ser y de actuar, tus sentimientos. La vida misma es el principal elemento para orar.


b) Preparación próxima: Antes de orar, prepara tu espacio y tiempo de oración. Practica algún ejercicio de relajación antes de orar. Y elije un pasaje de la Sagrada Escritura que consideres pertinente.


c) Invocación al Espíritu Santo: Pide sobre todo al Espíritu Santo que sea quien te ilumine y te acompañe en la oración.


d) Consideraciones de la palabra de Dios: Una vez que elegiste un pasaje de la Biblia, apóyate de algún comentario que te ayude a comprender mejor ese pasaje. Algunas biblias tienen comentarios que están al margen y pueden servir para tu comprensión.


e) Conversación interna con Dios: Habla con Dios desde la palabra que leíste, desde lo que comprendiste y te suscitó en el corazón. Comparte lo que te pasa y lo que descubres que te pide esa palabra en tu vida.


f) Oración de gratitud: Da gracias por los dones recibidos durante el momento de oración.

g) Evaluación o examen de la oración: Revisa el proceso de tu oración para descubrir lo que Dios te regaló en tu interior a lo largo de la misma oración.


h) Misión o examen espiritual: Comprométete a vivir la palabra y compártela con alguien, puede ser un sacerdote o un acompañante espiritual, para revisar que lo que descubres en la oración, es verdaderamente lo que Dios te pide.


En la Arquidiócesis de Tlalnepantla, ofrecemos un espacio en este tiempo de pandemia para compartir con algún acompañante espiritual tus inquietudes y dudas para vivir esa relación con Dios. Te invitamos a llamar.




223 vistas

© 2020 Arquidioceiss de Tlalnepantla

Llamanos:

(55) 5384-5107

Dirección: 

Av. Juárez #42 Col. Tlalnepantla Centro
C.P. 54000, Tlalnepantla, Edo. de Méx.