¿Cómo abordar el duelo en tiempos de COVID 19?


Por Ana María Aguilar Rebollo

El coronavirus está transformando no solo la vida, sino también la muerte. Sin abrazos, sin despedidas finales, sin ceremonias.


Las pérdidas de los seres queridos y el luto duelen. Ante la contingencia y todo lo que la rodea, duele mucho más; pues no se sugiere velar o realizar ritos religiosos y los entierros tienen que ser con muy pocos acompañantes, con la finalidad de evitar contagios.


Por otra parte, por la situación de pandemia, generalmente hablamos de muertes inesperadas. El impacto del COVID 19 y si hay enfermedad complejas previas aceleran el proceso de muerte. Al llegar al hospital no se sabe la respuesta final y esta situación provoca angustia pues imposibilita la despedida presencial.


En poco tiempo se hablará de duelos no superados o duelos abiertos. El proceso de duelo se realiza siempre que tiene lugar una pérdida.


Por eso surge la necesidad de preguntarse ¿Qué hacer?, ¿Cómo superar la pérdida?, ¿Cómo despedirse?


Perder a alguien, es una experiencia que necesita ser compartida, acompañada, sostenida, por abrazos, miradas compasivas, palabras de cariño, respetuosos silencios. Todo esto hace que no nos sintamos solos ante el dolor y ayuda a evitar el aislamiento.

Las medidas de sana distancia o distanciamiento social, hacen más complejo elaborar el duelo. Pero podemos aprovechar los recursos que hora tenemos; por ejemplo, lo espacios virtuales.


  • Realizar o aceptar las llamadas o videollamada para escuchar las condolencias.

  • Recibir y enviar mensajes, compartiendo anécdotas vividas o fotografías de la persona que falleció, a modo de hacer un homenaje por su vida.

  • Puedes acercarte a un tanatólogo o psicólogo para ser escuchado y acompañado.

  • Puedes dejarte acompañar en la dimensión espiritual, a través de una sacerdote o religiosa. La pérdida de una persona que amamos requiere ser trascendida.

  • Puedes realizar también algunos ritos de despedida, por ejemplo: escribir una carta, donde le expreses lo importante que fue esa persona en tu vida, aquello por lo que requieres pedirle perdón o bien, otorgarle el perdón, quizá puedas agradecerle por todo lo recibido, o incluso para agradecer por lo que te dio con lo que no te dio. Después puedes quemar la carta, como gesto de entrega a la persona, con la certeza que desde tu corazón esa carta llegará a su destino.

La experiencia de perder es una experiencia personal, por lo tanto, en una familia que ha perdido a un ser querido, cada uno de los integrantes lo vivirá de modo distinto. Por eso lo más importante es hablar y respetar el proceso que cada uno vive. El duelo es un proceso lento y hay que permitirse tiempo y espacio para recolocar las emociones.

Finalmente, para superar de modo más saludable el duelo, también hay que desarrollar habilidades de autocuidado. Por ejemplo cuidar la alimentación y el descanso, acudir al médico si se requiere o atender el consumo de medicamentos si ya fue prescrito con anticipación.


A nivel emocional, se requiere estar atento a las emociones que la pérdida provoca y expresarlas. Es posible que por un tiempo se presente dificultad para concentrarse, confusión, embotamiento mental, falta de interés por las cosas, ideas repetitivas, generalmente relacionadas con el difunto, sensaciones de presencia, olvidos frecuentes; estos pasarán después de un tiempo, pero si te causan mucho malestar, consulta a un especialista en duelo, te sugerirá que hacer.


Recuerda, cuentas también con la línea de escucha. Estamos para acompañarte.



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