Redes de apoyo en tiempo de crisis


Por Arai González Monroy


Red de apoyo, igual a confianza.

Cuando pienso en redes de apoyo tengo una imagen presente en mi mente, es la imagen del arte del trapecio; en esta imagen visualizo al trapecista, pero inmediatamente puedo ver la malla de sujeción que esta debajo de él. También, imagino al artista acompañado por uno o dos trapecistas más.


Mientras que un par de artistas se balancean, el primero de ellos, en el aire, está siendo sujetado por alguno de sus compañeros o está a punto de ser sostenido.

A especie de suerte, la dinámica consiste en la confianza que experimentan entre sí. Aquel que está en vuelo sabe que su compañero llegará a sujetarlo cuando sea preciso y que, si es necesario, la malla de seguridad evitará que se lastime.


Al pensar en la red de contención (la malla) y la red de confianza (entre las personas) de este acto, comprendo a una red como una estructura o entramado de control y protección.


¿Una red de apoyo?

Las redes de apoyo, tanto en lo cotidiano, como en las situaciones especiales, funcionan igual que en la imagen anterior. Éstas, son estructuras de contención y al igual que cualquier otra red tienen la función de sostener, sujetar y brindar apoyo.


Cuando atravesamos por algún suceso complicado o por alguna situación difícil, grave o decisiva, las redes de apoyo son esas estructuras de soporte emocional o material que aminoran el sentirnos vulnerables o en peligro, estas cumplen diversas funciones.


En otras palabras, una red de apoyo, es un conjunto flexible de personas, grupos o instituciones que dotan, eventualmente o de manera permanente, de seguridad y ayuda para confrontar los problemas o momentos duros de la vida. Son una guía para superar las confrontaciones y permiten la moderación de algún proceso en tiempo de crisis.


El objetivo y propósito principal de una red de apoyo

El objetivo principal de una red de apoyo es la de proveer recursos; los cuales pueden ser: (a) afectivos, (b) materiales, (c) psicológicos, (d) jurídicos, etc.


Su propósito es proporcionar bienestar en el desarrollo individual o colectivo, colaborando de manera afectiva o material; además, las redes de apoyo, también pueden estar diseñadas o pensadas para proveer servicios.


Uno de sus grandes beneficios es que, contar con una red adecuada, evita problemas de salud mental (depresión, estrés e incluso suicidio) durante una situación crítica.


¿Quiénes son mi red de apoyo?

Generalmente, cuando nos referimos a una red de apoyo, lo hacemos en términos afectivos; en estos casos, son las personas significativas emocionalmente aquellas a las que recurrimos en primer lugar. Con ellas compartimos lazos de parentesco o amistad.


Una red de apoyo –funcional– es aquella que nace o se establece a través de los grupos de pertenencia, es decir, con personas (de grupos) con los que tenemos afinidad o nos identificamos, ya sea en nuestra manera de pensar, sentir o actuar.


Un grupo de pertenencia puede hacer referencia a los integrantes de la familia y amigos, pero también incluye a aquellas personas con las que tenemos nexos de vecindad y comunidad. Personas que pueden estar dentro de nuestro desarrollo diario y convivencia habitual; y también, pueden ser personas nuevas que nos permitan sentirnos bien y fortalezcan nuestra sensación de autonomía, valoración y que refuercen nuestro sentido de autoprotección. En este caso, pueden ser psicólogos, trabajadores sociales, guías morales, abogados o cualquier otra persona que necesitemos en ese momento o de forma recurrente.

En estos términos, una red de apoyo puede incluir: personas significativas, grupos de pertenencia, organizaciones o instituciones, es decir: familia y amigos, integrantes de tu localidad, vecinos, compañeros de colegio, trabajo, etc., integrantes de asociaciones públicas o privadas, con o sin fines de lucro, psicólogos, abogados y, por supuesto, algún integrante de tu comunidad pastoral o de tu parroquia.


Sea cual sea el tipo de red de apoyo que exista, (1) formal (una red institucional) o (2) informal (conformada por mi familia y amigas), su alcance primordial es el proveer de protección social a personas, familias o grupos particulares.


Elementos fundamentales dentro de una red de apoyo

En síntesis, las redes de apoyo son aquellas redes por medio de las cuales las personas crean lazos entre sí para brindarse apoyo y ayuda mutua, a través de ellas se consolida el sentido de cohesión social y nuestra confianza personal.

Para que sean redes de apoyo funcionales deben contar con elementos esenciales, ya sea en su formación o para su mantenimiento; estos elementos son: (a) la confianza, (b) la comunicación y (c) la reciprocidad.


¿Cómo sé quiénes son parte de mi red de apoyo?

En caso de que estés tratando de identificar quién puede ser parte de tu red de apoyo, te recomendamos hacer una pequeña lista, por ejemplo:



Recuerda

Si estás pasando por un momento complicado y requieres de orientación o contención, llama al Centro de Atención y Escucha a Distancia de la Arquidiócesis de Tlalnepantla, al: 55-8920-3468, somos parte de tu red de apoyo.


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